Vivir para vivir

 

La felicidad parece un objeto difícil de atrapar. Ciertamente, sobre todo si nos acercamos a las historias que vivimos desde la niñez.  Indudablemente el por qué y el para qué venimos a esta vida, son grandes preguntas dignas de ser reflexionadas! Vivir para vivir…

El por qué, puede tener que ver con el deseo de nuestros padres o de la vida, de tenerte aquí, en esa familia con ese contexto social y relacional que nos traerán el inicio de nuestra historia humana.

La Niñez

Nacemos libres de todo patrón o creencia. El bebé trae en su genética lo necesario para poder sobrevivir en diversos ambientes. Sin embargo, cada historia y experiencia significativa llegará al corazón de este ser, creando una estructura psicológica única y específica. A esto se unen creencias y patrones familiares y culturales que marcarán la ruta del deber ser a nivel social.

En este ciclo primario, esperamos como padres dar lo necesario a nuestros hijos para que se sientan felices y queridos. Esta es la primera vez que escuchamos acerca de la felicidad y también representa la idea propia de esos padres, acerca de qué es la felicidad para ellos!

La felicidad del niño puede ser el ir a la plaza con su perrito y los padres ven su futuro: el jardín, la ropa, la salud…Son diferentes procesos que van entrelazándose indudablemente.

 La Adolescencia 

Luego vendrá la adolescencia y el ajuste psicológico de dejar de estar a cargo de los padres para vivir poco a poco la autonomía y el desarrollo de su propia definición de qué puede ser la felicidad. A veces esta está muy marcada por lo que los padres definieron como tal, sin embargo no es poco común que existan diferencias significativas y radicales.

Aquí se pone interesante el proceso, sobre todo si la definición de los padres no coincide con la de los hijos o los hijos definen seguir la definición asignada y cumplir lo que los padres eligieron. Qué decirles? Nada peor que vivir la vida que otros eligieron que deberíamos vivir… Curiosamente esto sucede en un 90% de los casos!!!

Así que es parte de la experiencia preguntarse…. por qué no me siento feliz? Por qué estoy aquí?… Por qué no me cuadran las cosas? Simplemente, porque la definición de los otros no puede ser la nuestra…. A veces más bien esta felicidad y metas ajenas nos desconectan de la posibilidad de ser felices, de aprender con entusiasmo y recorrer la vida como se merece.

¿Para qué estoy aquí? 

A estas alturas si lo hemos pasado muy mal, pues vendrá la pegunta del para qué estoy aquí? Es una tremenda pregunta, que pocos se permitirán responder con claridad… Posiblemente la respuesta va a ir en relación a lo convencional: la razón del para qué es circular… Estoy para mis hijos, para mi carrera o estudios; para  cuidar de mi familia, mis padres… Y a veces algunos responden: para ser feliz, para vivir, para viajar, para conocerme, para aprender de la vida… Son definiciones que si son genuinas y no generan la sensación de sufrimiento y vacío están en coherencia, si no… vamos a tener que darle una vuelta a la definición.

Así que al parecer, la primera tarea es ver el para qué queremos estar aquí… definirlo desde lo que te gusta, te nutre y te hace sentido… Arrancar de las definiciones ajenas, llenas de buenas intenciones sería algo mentalmente saludable y agradecer que nos podemos mirar para preguntarnos: qué nos gusta, dónde nos sentimos únicos y especiales, dónde podemos brillar y sentirnos parte de la vida.

Una buena depresión, la pérdida de la pareja, el jefe que nos despidió sin razón o la falta de motivación y sueños, son la cueva del Minotauro, donde desde lo oscuro en nosotros, podemos elaborar un sentimiento de cierre de procesos, ciclos, despedidas y nuevos sueños por lograr.

Algunas de nosotras daremos énfasis a los vínculos, otras al conocimiento o al arte, la poesía o la danza… La puerta se ha abierto y este es el gran camino.

Tiempo de sanar

Cuando fracasamos, podemos enojarnos con nosotras mismas y recogernos en la penumbra por un rato. Es nuestra naturaleza animal que nos señala el tiempo de sanar… Debe ser un proceso amoroso de reencuentro con lo que en verdad nos lleva hacia la vida. Luego vendrán los cambios y nuevos procesos vitales…

Esencialmente poseeremos la visión de que la vida es un sin fin de caminos a recorrer y te invito a encontrar con amor y alegría el tuyo.

Mariann Davila Coggiola

Psicóloga y Coach ejecutivo

www.institutoneurociencias.cl

 

Mariann Dávila

Psicóloga, Coach ejecutivo, especializada en resolución de traumas.
Las intervenciones y trabajo curativo:
Por más de 15 años Mariann Dávila ha trabajado e investigado en la aplicación de herramientas terapéuticas innovadoras. Se ha dedicado a la incorporación de nuevas terapias y al estudio de Neurociencias.
Es Fundadora de la Fundación Vortex Integrativo (www.fundacionvortexintegrativo.cl) se ha perfeccionado permanentemente en Somatic Experiencing (www.traumahealing.com), en PHP (http://somaticinstitute.com), Access Bars (http://www.accessconsciousness.com/es), EMF Balancing Technique (http://www.emfbalancingtechnique.com/index_home.php?phpLang=es) y Sanación Reconectiva (http://www.thereconnection.com/). Enfocándose en los procesos del cuerpo y en el sistema nervioso, para la liberación del stress y la mejora de la resiliencia.
Como psicóloga, coach ejecutivo (ICF), cuenta con experiencia en formación y trabajo en equipos (http://teamcoachinginternational.com) de alto rendimiento, profesionales que trabajan con personas y grupos que atienden a víctimas de delitos de violencia, catástrofes y situaciones traumáticas.

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