El Shock y la Negación, etapas emocionales de una separación de pareja

Muchos no se esperan una petición de divorcio, al creer que sus problemas de pareja son solucionables o que probablemente su pareja les dará una nueva oportunidad.

Tras este nuevo escenario, la mayoría de las personas entrar en un túnel lleno de angustia y desesperación, lo que lleva muchas veces a buscar ayuda profesional tanto psicológica como legal, ya también se incorpora aspectos de compensaciones económicas.

Etapas emocionales tras el inicio de un divorcio:

Etapa de shock.

Esta etapa se da, principalmente, cuando uno de los miembros de la pareja quiere el divorcio y el otro no se lo espera, aunque sea una relación de constantes conflictos.

Ante la noticia del divorcio, ya como un hecho inevitable, el dolor puede ser tan intenso que la mente, como una manera de protegerse y prepararse para enfrentar el dolor, mantiene a la persona en un estado de insensibilidad.

La persona está como en trance, aturdido o anestesiado emocionalmente y nada le parece real.

Esta situación puede durar unas horas, días o incluso un par de semanas.

 

Negación.

Cuando se empieza a tomar consciencia de la realidad, la tendencia es a negarla o a quitarle importancia.

Es una actitud automática, no conciente. La finalidad de nuestra mente es similar a la de la etapa anterior.

La negación puede alternarse con momentos en los que nos sentimos fuera de control, no entendemos lo que sucede, etc.

Podemos empezar a tener problemas de insomnio, memoria, concentración y se alteran nuestros hábitos alimenticios (comemos demasiado o dejamos de comer). Esta etapa es variable en su duración, pero poco a poco empezamos a aceptar que el divorcio es definitivo.

http://www.crecimiento-y-bienestar-emocional.com

karen quezada

Periodista